Tal como hemos adelantado en entradas anteriores del blog, a tan sólo cuatro meses de iniciarse el año vemos claramente que, quienes no están bajo los paraguas sindicales están comenzando a ver como se diluye el poder adquisitivo de sus salarios por efecto del contexto inflacionario. Adicionalmente, este año es la primera vez, desde la devaluación de 2001, que las paritarias se negocian sobre la base de la inflación esperada y no sobre la pasada.
Por estos días, las compañías que anuncian revisiones salariales a su personal fuera de convenio (profesionales, analistas, jefes, supervisores, gerentes y directores) están lejos de empatar la inflación real. En promedio, los ajustes sondeados rondan el 15 por ciento.
Muchas empresas, con el objeto de tener un impacto financiero menor, están optando por otorgar una partedel incremento entre abril y mayo y pasar el resto para el segundo semestre en base a la evolución que tengan los precios.
Es nuestra opinión, que las compañías deberán evaluarán el otorgamiento de algunos puntos adicionales a lo presupuestado sobre el último cuatrimestre del año.
¿Qué dicen nuestros colegas de Reclutamiento y Selección?
Los profesionales están dispuestos a cambiar por un sueldo mejor y aspiran a percibir entre un 15 y 35% más de su salario actual calculando su remuneración pretendida en base a los índices de inflación que presenta el país. Esto no anula la posibilidad de que algunos, elijan cambiar por la falta de acciones salariales en la empresa que los emplea.
No obstante, las remuneraciones, por lo general, son similares entre una empresa y otra del mismo tamaño o rubro. En consecuencia, se está teniendo dificultades al momento de realizar ofertas salariales en un proceso de selección por la brecha o spread entre el presupuesto con el que cuentan las empresas para contratar y las pretensiones de los candidatos.
El hecho de no llevar adelante acciones salariales en forma proactiva para el personal fuera de convenio hizo que muchas compañías queden desactualizadas en materia salarial al buscar incorporar un candidato para reemplazar a quien abandonó la organización.
Nuestra sugerencia:
Dada la coyuntura actual, una solución podría ser pasar a un esquema de remuneración variable más agresivo ligado a los resultados de la empresa y/o indicadores clave, de manera de no impactar en los costos fijos. Bien pensada y comunicada, podría ser una herramienta que nos permita retener y motivar al personal sin castigar los resultados de los accionistas.