La totalidad de los medios se hicieron eco del 35% de incremento salarial logrado por el Sindicato de Trabajadores de las Industrias de la Alimentación, liderado por Rodolfo Daer; casi en simultáneo, las noticias de otros incrementos similares o superiores también resonaron en los titulares. (Comercio 30%, Azucareros 42%)
Más allá de los elevados porcentajes, que de por sí complican la gestión de recursos humanos y los presupuestos económicos, financieros y comerciales de cualquier empresa, tenemos un problema que nadie menciona y que es producto de la desinformación: El malestar del personal fuera de convenio.
El personal no convencionado y los profesionales empieza a desmotivarse cuando se encuentra que, en el mejor de los casos, la empresa en la que trabaja le ha realizado un ajuste que promedia el 16% en este primer cuatrimestre del año.
Lo que los medios no informan es que la mayoría de estos acuerdos incluyen los porcentajes de aumento escalonados en varias etapas a lo largo del año. Así es como, por ejemplo, se otorga un 15% en mayo, un 7% en junio y el restante 8% en diciembre (por mencionar un caso del 30%)
Teniendo en cuenta esto último, las empresas que hayan iniciado acciones salariales para el personal ejecutivo y los profesionales no están tan alejadas de la contrapartida sindical, siempre y cuando continúen realizando durante el año otras revisiones.
Recomendamos:
- Para disminuir la sensación de malestar entre el personal fuera de convenio: comunicar los escalonamientos en las actas paritarias y comparar los porcentajes otorgados a los profesionales con aquellos negociados con el sindicato. (Cuando las acciones tomadas o a tomar por la empresa estén alineadas)
- Seguir de cerca los escalonamientos negociados a lo largo del año con el sindicato a fin de tomar medidas similares con los profesionales y ejecutivos a fin de evitar los tan temidos solapamientos salariales.
- En síntesis, tomar una política de compensaciones proactiva y paulatinamente más agresiva a fin de retener el talento y cuidar la imagen de la empresa frente a los empleados y ejecutivos no convencionados.